Los medios de pago en
las operaciones exteriores, la transferencia frente a la carta de crédito
A la hora de plantearnos nuestras operaciones exteriores,
cuando nos decidimos a exportar, debemos valorar el medio de pago a utilizar
por nuestros clientes. Básicamente las más utilizadas son las transferencias
vía swift y las cartas de crédito o créditos documentarios.
Para una empresa que realice sus primeras operaciones, la
garantía adicional que ofrece el crédito documentario supone una mayor
tranquilidad que la de esperar a que el cliente envíe el dinero mediante
transferencia una vez recibida la mercancía.
Pero por otro lado debemos tener
claras tanto las condiciones de la operación como las características de esa
carta de crédito y que, evidentemente, esa garantía se paga.
En la inmensa mayoría de las operaciones cuando el cliente
paga mediante transferencia suele ser el comprador el que asume el coste de la
transacción, exceptuando el coste de cambio de la moneda en que se realiza la
operación (generalmente en dólares) y la moneda del receptor (en nuestro caso
euros). Este coste se puede mitigar en parte si el receptor tiene una cuenta en
dólares y realiza el cambio cuando le convenga.
El riesgo de operar mediante transferencia puede ser menor
si el exportador contrata un seguro de crédito a la exportación, que le ofrezca
un servicio de análisis de riesgo del cliente. De esta manera se puede
comprobar la solvencia del cliente antes de enviar la mercancía y reducir la
probabilidad de impago, además el seguro también podría cubrirnos la posible
morosidad del importador, aunque en este aspecto no podemos tener la garantía
de cobrar el 100% de la deuda.
El crédito documentario muchas ventajas. El cobro de la
operación podría ser más rápido si el tiempo en que la mercancía está en
tránsito es significativo. Supongamos que queremos enviar una mercancía a China
y que esa mercancía tarda entre veinte y treinta días en llegar al destino. El
cobro por transferencia sólo se produciría a la llegada de la mercancía y la
comprobación de la misma por parte del comprador, que daría la orden de pago
entonces. Si el pago se hace mediante carta de crédito confirmada podríamos
disponer del dinero en el momento en que el banco emisor tenga constancia del
embarque, al recibir la documentación correspondiente, que en este caso sería
antes de que llegara esa mercancía a su destino.
Pero hay otras características que hacen a la carta de
crédito más atractiva. El hecho de que pueda ser divisible, transferible o
ambas, supone que esa misma carta de crédito sirva para que el exportador cobre
pero también para que la utilice para pagar a sus proveedores, como si endosara
una letra o un cheque. Por supuesto esta posibilidad añade un mayor coste en
comisiones pero en determinadas circunstancias merece la pena afrontarlas.
Las operaciones de comercio exterior, sobre todo al
principio, necesitan un profundo análisis desde diferentes puntos de vista y el
del método de cobro no es una cuestión baladí y debe formar parte de la
negociación de la operación. Si el cliente es de confianza y el tiempo en
llegar la mercancía a su destino no es demasiado largo podemos optar por la
transferencia, si no es así el crédito documentario nos ayudará a solventar
mejor esta cuestión.
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