Informe Comercial y
Seguro de Crédito en la PYME
Van ya a cumplirse cuatro años desde que tímidamente al
principio, la crisis comenzó a hacerse notar en las economías mundiales. La
morosidad, que en 2007 era una preocupación de segundo nivel, es ahora fuente
recurrente e inacabable de titulares. En un inicio seguíamos las cifras con
atención. Hoy ya se publican los porcentajes de morosidad de la banca sin
prestarles casi atención.
El entorno es de alto riesgo y a la hora de conceder un
crédito comercial a un nuevo cliente muchos se preguntan cuál es la mejor forma
de proteger nuestra empresa ante el escenario de que el cliente no cumpla con
las condiciones de pago pactadas: Dos son las alternativas a las que las Pymes
pueden acogerse. O bien formalizamos un seguro de crédito o bien solicitamos un
informe comercial.
El seguro de crédito es un garantiza el pago de nuestras
cuentas comerciales en caso de un retraso en el pago prolongado o de una
insolvencia del cliente. Además, al seguro de crédito suelen acompañarle otros
servicios adicionales como la calificación de crédito de los clientes, la
vigilancia de su solvencia, servicios de recobro, etc. Así, en caso de impago
nuestra empresa cobrará una indemnización que cubra el importe de la factura y
los posibles gastos de recuperación de la deuda.
Entre las ventajas del seguro de crédito podemos destacar
que en caso de impago cobraremos nuestro dinero, que la aseguradora puede
tramitar las gestiones de cobro (tanto judiciales como extrajudiciales) o la
mejora de nuestros ratios de tesorería y solvencia (lo que nos puede ayudar a
la hora de conseguir líneas de financiación en entidades de crédito).
Como es lógico el seguro tiene un coste, que normalmente es
una prima en función del volumen de ventas que queramos asegurar y que variará
en caso de que las ventas sean mayores o menores de las previstas. Si nuestras
ventas son mayores, la prima se elevará y si son menores, la prima disminuirá.
No es fácil de hablar de un coste medio del seguro de crédito, ya que depende
de diversos factores (tipo de empresa, volumen de ventas, etc.) pero los costes
suelen rondar entre el 0,5% y el 1% del volumen a asegurar. Es decir, si
queremos asegurar unas ventas de 100.000 euros, el seguro costará 1.000 euros.
También podemos destacar que podemos tardar 6 meses o más hasta cobrar la
indemnización correspondiente.
En cuanto el informe comercial, es un documento que nos
pormenoriza la situación económica de cualquier empresa (o empresario). Los
informes comerciales pueden ser más o menos detallados, según queramos, y van
desde un simple informe con las cuentas anuales de la empresa, hasta informes
con análisis de ratios, diagnóstico económico-financiero, calidad crediticia,
RAI, litigios judiciales, dirigentes, etc. e incluso puede incluir las
apariciones de dicha empresa en prensa. Toda esta información se comprara con
años anteriores, con lo que podemos ver la evolución de la empresa en los
últimos años, y con el sector al que pertenezca, con lo que podemos ver si
baten al sector o si está por debajo del mismo.
Por tanto, un informe comercial completo (interpretado por
expertos, es decir, no hace falta que sepamos interpretar los datos que nos
dan, ya que está comentados por personal cualificado) nos proporciona una
radiografía perfecta de la salud económico-financiera de nuestro cliente
(potencial o actual) y de su evolución en los últimos años y que nos puede
servir como una sólida base a la hora de conceder o no un aplazamiento en el
pago de facturas.
Su única desventaja es que en caso de impago deberemos
seguir las pautas normales (extrajudiciales o judiciales) para intentar
recobrar esa deuda. Aunque cabe destacar aquí la existencia de productos
novedosos como el informe con recobro de Informa D&B. Como ventajas,
destacamos que nos encontramos con información rigurosa, de primera mano y de
gran calidad sobre el cliente que no hace falta ser un experto para comprender
el informe, y su reducido coste.
Está claro, que si no queremos asumir riesgos (o mejor
dicho, los queremos minimizar o anular) y nos podemos permitir contratar un
seguro de crédito, quizá esta sea la mejor opción. Pero, ¡ay amigo! Y si no
podemos acudir al seguro, y no queremos “jugárnosla con cualquiera”, pedimos un
informe comercial sobre nuestro cliente… porque conocer al vecino es muy
importante: recordemos esa frase que dice “la información es poder”.
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