El sector oleícola
español, el mayor exportador del mundo.
Es el mayor productor y, también, el que más exporta. El
sector oleícola español mira, cada vez más al exterior, convirtiéndose en el
líder absoluto de ventas más allá de nuestras fronteras. Durante los últimos
años ha ido rompiendo su techo una y otra vez.
Las ‘plazas’ europeas son sus
principales destinos y tiene una peculiaridad: la mitad de lo vendido fuera, se
hace a granel para que lo envasen los países importadores.
España es el mayor productor de aceite de oliva del mundo.
Cuenta con 2,5 millones de hectáreas de olivar que generan anualmente una
producción media de más de 1,4 millones de toneladas de aceite. De ello, algo
más de la mitad se dedica a exportación. En concreto, desde la campaña
2009-2010 (los periodos comienzan y finalizan en el mes de octubre) se logró un
incremento sostenido hasta la 2012-2013, cuando un desplome en la producción
por la sequía trastocó las cifras. El techo está situado en las 875.000
toneladas vendidas fuera.
Pero hay una peculiaridad en el sector oleícola,
especialmente en Andalucía. Mucho de ese aceite de oliva exportado no ofrece el
valor añadido del envasado a los productores. Muchos de éstos venden el
producto a granel, a través de grandes cisternas. Los países importadores, como
es el caso de Italia, son los que lo embotellan y lo distribuyen. En este caso,
el ministro de Agricultura, Miguel Arias Cañete, dio recientemente un dato
clarificador: la mitad de la producción exportada se hace a granel. “Tenemos
que seguir insistiendo en exportar más producto envasado y menos graneles”,
advertía.
Los ‘actores exteriores’ del aceite
Pero, ¿qué valor tiene esa producción vendida en el
exterior? Según los datos hechos públicos recientemente por la Agencia Andaluza
de Promoción Exterior (Extenda), la exportación superó los 2.000 millones de
euros en el pasado 2013. De esa cantidad, el 73% corresponde a la comunidad
andaluza, es decir, algo más de 1.500 millones. ¿Y el resto? Cataluña, con un
16%, es la segunda de esa clasificación.
Y, ¿cuáles son las ‘plazas’ más importantes para esa
producción? Europa es, por cercanía y por hábitos de consumo, el que más aceite
de oliva español importa. Desde hace años, el trío Italia, Portugal y Francia
acumulan más de la mitad de las ventas en el exterior. Sin embargo, se están
incorporando algunos gigantes asiáticos como China o Japón, otros grandes en
Latinoamérica como Brasil o México y en el viejo continente como Rusia.
Todo esto coloca a España con una balanza comercial completamente
saneada en el sector de grasas y aceites. Según los datos ofrecidos por el
Instituto de Comercio Exterior (ICEX), en el año 2013 el saldo fue positivo:
1.445 millones de euros. Es una cifra sensiblemente inferior a las logradas en
años anteriores y viene determinada por, como decíamos anteriormente, una
campaña con una producción muy baja.
El dominio español en el sector oleícola ha sido
indiscutible en los últimos años.
Las previsiones señalan que así será en el
medio plazo, aunque en el sector se están consolidando otros países como
grandes productores de ‘oro líquido’. En Latinoamérica, con Argentina o Chile,
en Asia, con China, o en Australia está creciendo de manera significativa en
los últimos años la producción.
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